miércoles, octubre 10, 2007

Elogio a la lentitud de Carl Honoré.... Del pensamiento y la mujer

"[...] EL pensamiento lento es intuitivo, borroso y creativo. Es lo que hacemos cuando desaparece la presión y tenemos tiempo para dejar que las ideas ardan a fuego lento y a su ritmo en el fondo de la mente. Aporta unas percepciones abundantes y sutiles." Página 134

"Los cerebros electrónicos son increíblemente rápidos, exactos y estúpidos. Los seres humanos son increíblemente lentos, inexactos y brillantes. Juntos, son poderosos más allá de los imaginable." (Einstein) pág 136

"-Una mente serena es como saborear la libertad [..]participas activamente en la vida pero, al mismo tiempo, tienes una visión más amplia de las cosas... Página 143

"Las últimas generaciones [de mujeres] se han criado en un ambiente que les ha hecho creer que poseerlo todo es su derecho y su deber: familia, profesión, vivienda y una vida social gratificante. Pero "poseerlo todo" ha resultado ser un cáliz envenenado [...] Hartas del intento de ser "supermujeres", las mujeres están encabezando la ofensiva para cambiar las reglas del puesto de trabajo. Las actitudes están cambiando. [...] profesionales de alta categoría se jactan tanto de la duración de su permiso por maternidad como de la prima que les han dado por sus buenos servicios." Página 207

"[...] en vez de hacerlo todo más rápidamente, hacerlo a la velocidad apropiada, lo cual significa que en ocasiones será más rápido, otras veces más lento y otras un término medio." Página 291

domingo, octubre 07, 2007

Elogio a la lentitud de Carl Honoré


Autor: Carl Honoré
Título: Elogio a la lentitud
Editorial: RBA
Páginas: 253
Año de edición: 2005



Comencé a leer este libro hace 28 días. Normalmente no me suele costar tanto una lectura que me gusta, pero tras leer el primer capítulo me di cuenta de que tenía que ir despacio. Me impuse un tope máximo de páginas que podía leer al día, eso me permitió asimilar las cosas que iba leyendo y poner en práctica algunas que me parecían interesantes. Y también disfrutarlo más apaciblemente.
Sólo al ir a hacer esta entrada he descubierto que es un libro de 2005 con seis ediciones (aunque el círculo blanco con la frase "bestseller internacional" podría haberme dado una pista). ¿Por qué le compré? Porque me pareció interesante y porque necesitaba desacelerar, todo estaba yendo demasiado rápido en mi vida y no me sentía cómoda. Ahora voy recuperando y me he permitido tener ciertas parcelas que son sólo mías. Ir a la universidad en autobús o andando me permite pasear sin tener que dedicar un tiempo exprofeso a ello... Llego a clase a la hora y sin correr. De hecho, hice la prueba cogí el coche para ir hasta casa de una amiga, normalmente el recorrido entre 55-65 km/h me cuesta 20 minutos; ese día a 50 km/h clavados (no me permití pasar el máximo) me costó 23 y mucho más relajada, oyendo la música que escuchaba y sin haber pitado ni odidado a ningún otro conductor...
Me he interesado también en el movimiento Slow en España, pero todavía no me unido "oficialmente", por el momento, me resulta más interesante ir por libre. Poco a poco...

Links: El País: Un artículo de Karelia Vázquez
Con valor: Opinión

Imagen: Google books

jueves, septiembre 27, 2007

Taitantas palabras (IV)


Ya no hay lágrimas.
El torreón antes era mi lugar favorito para esconderme cuando Arturo me perseguía con su caballo. Me decía que como era mujer no podía montar, me empeñé y aprendí, en las cuadras, gracias al paje de mi padre (que por cierto me miraba mucho al pecho cuando practicábamos el trote). Nunca se lo demostré, a Arturo digo, lo bien que montaba y todo lo que llegaba a correr. Una noche me escapé y recorrí con la melena suelta el puente que nos separaba de la aldea...
Nadie se enteró.
Si lo hubiesen sabido, hubiese tenido que esconderme en el torreón, otra vez, cerca de la alcoba de mi madre, bajo las escaleras como hacía cuando era pequeña.
No he vuelto a llorar desde que llegué al convento. La habitación es fría y no hay un colchón cómodo. Algunas noches el suelo me parece más confortable, a pesar de su dureza. Creo que también mi corazón ha dejado de ser blando.
Ya no hay lágrimas y la R de mi nombre empieza a sonar con más furia... MORGANA

domingo, septiembre 23, 2007

Todas las muñecas son carnívoras de Ángela Valley

Autor: Ángela Valley
Título: Todas las muñecas son carnívoras
Editorial: Destino
Colección: Áncora y Delfín
Pág.: 384
Precio: 17€
ISBN: 978-84-233-3855-9
Encuadernación: Rústica
Dimensiones: 14,5 x 22,7 cm
Publicación: 15/06/2006


Contraportada: "Sonia La Roja es la terapeuta de la que Ángela Vallvey se sirve para ser más mordaz, irónica y cáustica que nunca y ofrecernos, a través de sus pacientes, un fresco completo, una radiografía cómica pero certera de nosotros mismos. A través de esta divertidísima protagonista, y de otros personajes, la autora disecciona temas tan diversos como el sexo, las peleas conyugales, el rechazo, los pretendientes o las infidelidades. Todas las muñecas son carnívoras toca de lleno en la médula de nuestra esencia para despertarnos de nuestro letargo y removernos las entrañas en un texto socarrón pero sin fisuras que nos lleva, finalmente, a la reflexión."

Personalmente, creo que el libro va perdiendo fuerza conforme se desarrolla y el final me parece aberrante (aunque es una expresión que no me gusta usar para la literatura) en el peor sentido del término, casi una ofensa a la integridad de la doctora La Roja (protagonista de la obra).

Os dejo aquí el enlace a una entrevista que hicieron a la autora en El cultural.

Contraportada, ficha técnica e imagen de Ediciones Destino.

sábado, septiembre 01, 2007

De putas

"[...]¿Cuál es el oficio más antiguo del mundo? La prostitución no. Alguien tiene que haber trabajado en algo para poder ganar dinero y pagar a la puta[...] En todo caso el hecho más antiguo del mundo es el hecho de follar. El que diga que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo es que cree que la mujer, cuando folla, ya es un puta. EL que dices eso es porque piensa que ninguna mujer folla en balde. Decir que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo es igual que decir que todas las mujeres somos una putas[...] El oficio más antiguo del mundo a lo mejor será el de pastor, o el de labrador, o el de comerciante, o el de ladrón, pero no el de puta. A las putas las hacen los pastores, los labradores, los comerciantes y los ladrones. Las putas no se hacen solas ni por gusto." Juez y parte, Andreu Martín. Página 147